El Licor


 

Licores

 La palabra Licor proviene del Latín liquor o liquoris que significa cualquier producto líquido. Mantiene un origen común con el verbo liquare que significa disolver. Ambos conceptos están directamente relacionados con el proceso que envuelve la creación de los licores como los conocemos hoy en día, la disolución y maceración de aromas de  frutas, flores, hierbas, semillas, cortezas, raíces, bayas, jugos u otras sustancias aromatizantes naturales.

Definiendo Licores con más claridad diremos que son bebidas hidroalcohólicas aromatizadas obtenidas por maceración, infusión, percolación o destilación de diversas sustancias vegetales naturales con alcoholes destilados aromatizados o por adiciones de extractos, esencias o aromas, o por la combinación de ambos, coloreados o no, con una generosa proporción de azúcar.

La distinción entre licor y bebida alcohólica o espirituosa no es simple, especialmente porque en la actualidad muchas bebidas espirituosas están disponibles con sabores dulces. El contenido de alcohol tampoco es una característica distintiva, la mayoría de los licores tienen menos grados alcohólicos que los destilados, pero algunos licores pueden tener hasta 55 grados (absenta, por ejemplo).

Se debe tener cuidado con la ingesta de este tipo de bebidas, ya que normalmente su sabor y su contenido en azucares hace que quien la bebe no perciba su alta graduación ni el aporte calórico.

Historia de los Licores

La producción de licores data desde tiempos antiguos. Los documentos escritos se lo atribuyen a la época de Hipócrates quien decía que los ancianos destilaban hierbas y plantas en particular por su propiedad de cura de enfermedades o como tonificantes.

La historia de los licores como los conocemos se remonta al siglo XIII cuando fueron desarrollados por físicos, alquimistas y monjes como remedios medicinales, pociones amorosas, afrodisíacos y cura problemas.  A mediados del siglo XIV la peste negra acabó con un tercio de la población europea en tan sólo siete años. Esta catástrofe impulsó la demanda de medicina en toda Europa forzando la creación de centros de aprendizaje y aumentando la producción para satisfacer las demandas de los monasterios, centros de fundamentales de curación de la época. Junto con este incremento también fue en alza el conocimiento de la destilación y con el tiempo traspaso las barreras de los centros y monasterios para ir al mundo comercial.

En el siglo XV son los italianos los que mantienen la vanguardia de la producción de licores, este impulso va de la mano de las casas nobles. Es gracias a una de estas nobles llamada Catalina de Médici y su matrimonio con Enrique II de Francia que se introduce en la corte francesa el consumo de licores, llevando a este país a ser una potencia de la industria.

Durante la época victoriana, siglo XIX, beber licores al final de la comida se hizo muy popular y los fabricantes empezaron a producir una gran variedad de tipos utilizando frutas, especias y flanes. Es a mediados del siglo XX cuando aparece, gracias a los avances tecnológicos, una explosión de licores de colores brillantes y nuevos sabores o licores con base de crema de leche.

En la actualidad el universo de los licores es ilimitado, es la imaginación en si de los creadores más todo el potencial de posibles elementos que se puedan utilizar para generar aromas y sabores.

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